domingo, 10 de agosto de 2025

TERAPIAS Y ACTIVIDADES (Psicología Lugo)


¡Bienvenido/a al gabinete de psicología! 


* TERAPIA PSICOLÓGICA

   Las sesiones de psicoterapia son un espacio seguro en el que hablar con libertad y en profundidad de cualquier experiencia, emoción, pensamiento, recuerdo... que la persona necesite compartir.  Cada sesión es un tiempo y lugar especialmente preparado para que la persona pueda conectar consigo misma, y vaya viviendo y sintiendo en compañía emociones que se han vivido en soledad o que permanecen congeladas u ocultas: el dolor, los verdaderos sueños, las ilusiones, los conflictos internos, la tristeza, la ira, el vacío, la culpa... Con el transcurso del proceso, la persona va a poder aumentar su autoconocimiento y su conexión con su propio Yo, así como a transformar definitivamente las emociones y pensamientos negativos que la trajeron a terapia. La psicoterapia es un proceso estructurado, en el que, aparte de la importancia de la expresión de emociones y pensamientos, se trabaja activamente buscando  lograr los objetivos terapéuticos. Así, durante las sesiones indagamos en la causa y el funcionamiento de aquellos sentimientos o patrones de pensamiento que están originando el problema, para cambiarlos por maneras de pensar y de comportarse más saludables y positivas. Se emplea con muy buen resultado en problemas como trastornos del estado de ánimo, problemas de conducta, baja autoestima, insatisfacción o malestar vital, exceso de autocríticas o preocupaciones constantes, dificultades de relación con otras personas... Una de las modalidades de trabajo que empleo integrada en la psicoterapia para trabajar e integrar traumas, es el Brainspotting.  Las sesiones de psicoterapia pueden ser presenciales u online.

* HIPNOSIS 

     La hipnosis es una valiosa técnica terapéutica que se emplea dentro de un proceso de psicoterapia y como parte de él. Estar en hipnosis significa entrar a un estado agradable de conexión y de concentración interna aumentadas. Una vez en ese estado, la persona está conectada con su mente no consciente, y se focaliza naturalmente la atención en las sensaciones, imágenes o emociones de la persona al margen de los estímulos externos y de los límites de la mente racional. Durante la hipnosis, al contrario de lo que se pueda pensar, la persona mantiene en todo momento pleno control y es siempre dueña de sí misma, más incluso que durante la vigilia, como comprobará en cuanto experimente la hipnosis. Una vez inducido este estado de atención interna, se va trabajando en cada sesión el objetivo o problema que trajo a la persona a terapia, mediante el uso de la técnica más adecuada para cada caso y situación: sugestiones (directas o indirectas), terapia de partes o estados del YO para resolver conflictos inconscientes, reestructuración de esquemas mentales, regresiones de edad...  Esta técnica resulta efectiva en problemas como fobias, timidez, pánico, manejo de la ansiedad, control del dolor, fortalecimiento de hábitos, resolución de conflictos internos, cambio de esquemas mentales... Asimismo se puede utilizar para incrementar el autoconocimiento y la autoestima o incorporar mecanismos de autocontrol y de superación personal. Es necesario ser constante con el proceso de psicoterapia, y así se van a ir produciendo sesión tras sesión cambios y mejoras cada vez más apreciables, y que serán permanentes en la persona.


*HIPNOSIS CLÍNICA REPARADORA (HIPNOSIS REGRESIVA)


    La hipnosis clínica reparadora es una técnica que se emplea dentro de un proceso de psicoterapia y como parte de él. Consta de una rica y compleja variedad de técnicas y procedimientos que inducen a la persona a conectar con experiencias que no fueron comprendidas o asimiladas en el momento en que estaban sucediendo, y que influyen en su vida actual de forma negativa. Pueden ser episodios de la infancia o adolescencia, o de unos pocos años o meses atrás. Se trata de acontecimientos que supusieron un shock emocional. O de eventos que impulsaron a la persona a conductas o hábitos de adaptación a su entorno que a día de hoy le causan problemas, trastornos o dificultades.
La regresión significa sumergirse en un viaje al interior de uno mismo/a, pero en lugar de tratar de conectar con las emociones o los recuerdos en soledad y en estado de vigilia (algo que suele asustarnos, nos genera mucha culpa, nos provoca rechazo o nos resulta confuso...), en estas experiencias se hace en un estado potente de concentración interna y además en compañía de una terapeuta profesional. De esta manera, la persona recibe comprensión, guía y un apoyo seguro durante todo el camino, realizándose toda la experiencia a su propio ritmo y de la forma que lo necesite, pero a la vez buscando siempre avanzar e ir más allá de lo evidente, hacia lo profundo del ser. Con este tipo de hipnosis se intenta que, sesión tras sesión, el paciente resuelva y finalmente integre sus experiencias pasadas. Podrá contactar en un entorno seguro y en compañía terapéutica con aquellas situaciones que le causaron mucho dolor, confusión, temor o resentimiento, y encuentre una forma sana de resolverlas. Además se consigue la liberación de emociones contenidas y guardadas desde tiempo atrás, emociones que influyen muchas veces de forma intensa en la vida presente. 


* PSICOLOGÍA EDUCATIVA Y FAMILIAR 

   En ocasiones sucede que un niño/a no ha adquirido algunos conocimientos o destrezas para poder sentirse cómodo y seguro en su mundo escolar, familiar o social. O puede padecer algún miedo, trauma o emoción que le desborde y no sepa cómo manejar. En ese caso es beneficioso enseñarle aquello que no ha sido bien aprendido, ayudarle a desarrollar alguna nueva habilidad, o trabajar con sus miedos y emociones. Se trabaja mediante intervenciones adaptadas a los niños/as: dibujo, terapia con cuentos, juego terapéutico, visualizaciones imaginativas, relajaciones guiadas... Se trata de que finalmente el niño sea capaz de conseguir una buena autonomía en todos los niveles: física, en el control de miedos, en sus destrezas conductuales, en la alimentación, control de esfínteres, en la escuela... Otras veces los problemas en las familias nacen porque los padres no saben qué hacer con determinadas situaciones o conflictos de sus hijos/as, como manejar desde la calma sus emociones y miedos, como comunicarse con ellos/as con respeto, como hacer que cumplan las normas... En este caso se suele intervenir enseñando a los padres nuevos modelos de conducta, mejorando el estilo educativo que utilizan, o ayudándoles a desarrollar estrategias y técnicas para manejar los problemas y superarlos definitivamente. 



* RELAJACIÓN Y MEDITACIÓN (Adultos e infantil)

     Puedes elegir entre sesiones individuales o en pareja para practicar diferentes técnicas de relajación o meditación e incorporarlas a tu vida diaria. También puedes optar por realizar un completo programa de aprendizaje de técnicas de relajación, o bien de técnicas de autohipnosis. Algunos de los beneficios demostrados de practicar regularmente la relajación  y/o la meditación son: Disminuye la presión arterial y el ritmo cardiaco; regula el ritmo respiratorio; se regula la respiración (lo que aporta mayor nivel de oxígeno al cerebro y a las células); disminuye la tensión muscular; se reducen los niveles de secreción de adrenalina y noradrenalina; se reducen los niveles de colesterol y grasas en sangre; aumenta el nivel de producción de leucocitos (lo que refuerza el sistema inmunológico y aumenta la capacidad de recuperación y prevención de enfermedades); desarrolla un estado de descanso y sueño nocturno a un nivel más profundo; aumenta las frecuencias diarias cerebrales Alfa (asociadas a la relajación y bienestar)... También hay sesiones de meditación o relajación guiada para niños y niñas. Los beneficios son muchos y se ven desde la primera sesión, como disminuir su ansiedad, mejorar los casos de hiperactividad, aprender a enfrentarse a emociones que no saben afrontar, mejorar la concentración en sus actividades diarias, mejorar la creatividad... Incorpora estas prácticas a tu día a día y disfruta de una vida más llena de equilibrio, tranquilidad y salud. 


Marta Rodríguez Álvarez
Psicóloga Colegiada 4619
(Rúa Círculo das Artes, 18, Entlo. B -Lugo.)
Tlf. 633 421 884
marta25@gmail.com

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viernes, 25 de noviembre de 2016

Parménides y la "incubatio" como sanación a través del silencio, la oscuridad y la quietud

Un interesante artículo acerca de Parménides y sus conocimientos y empleo de artes curativas ancestrales, semejantes a las técnicas meditativas o hipnóticas que se pueden emplear hoy en día. Os dejo un fragmento, el enlace a las dos partes de este artículo está abajo:


El Señor de la Guarida
En 2006 se publicó en España En los oscuros lugares del saber, traducción del libro del profesor Peter Kingsley In the Dark Places of Wisdom. Su protagonista es Parménides, el fundador de la lógica y la metafísica occidentales.  
Kingsley presenta a Parménides bajo una nueva luz al interpretar en su contexto histórico el proemio de su poema junto con unos pocos datos biográficos. Las fuentes históricas y arqueológicas en que se basa no son nuevas. Sí lo fue la sorpresa que causó en lectores de todo el mundo (la versión española ya va por la cuarta edición) descubrir qué se ocultaba tras el ilustre nombre al que los manuales atribuyen la doctrina sobre “el Ente”. Este sugerente retrato del autor griego puede resumirse en los siguientes puntos:
1º) El sueño y la quietud. Parménides nació en una distinguida familia de Elea a fines del s. VI a.C. Fue sacerdote de Apolo Oulios (Sanador) y, como sus antepasados, se dedicó a la enseñanza y a la curación mediante rituales mágicos, en particular los sueños, que sabía inducir con el método que los romanos llamarían incubatio, incubación.
La incubatio se practicaba en los templos o en cuevas próximas a ellos, a las puertas del inframundo, reino de Hades. El durmiente permanecía allí, silencioso e inmóvil, en total quietud (hesyquía), como los animales cuando hibernan en su guarida (pholeos). El sacerdotepholarcos, “señor de la guarida”, era quien lo guiaba en aquel estado de muerte aparente. Sus fines no eran solo curativos. Los sueños eran el principal método de conocimiento y el camino para entrar en contacto con lo divino. Parménides es heredero de una tradición nacida en la Prehistoria con el descubrimiento del significado simbólico, tal vez religioso y espiritual de las cavernas.
El pholarcos,“amo de los sueños”,era su inductor e intérprete. Iatromantis (sanador) y pholarcos, títulos atribuidos a Parménides, están estrechamente relacionados con Apolo. El Ouliades era un conocedor del camino de acceso al trasmundo, a la realidad latente más allá del mundo ordinario en que vivimos. Apolo, dios de los “chamanes” griegos, presidía ese otro estado de conciencia. El éxtasis de Apolo era personal, silencioso e inmóvil. Liberaba al individuo del espacio y del tiempo.
Kingsley analiza la fascinación que los griegos sintieron por la inmovilidad. Dice que en ella veían algo “siniestro”, extraño e inhumano que, por eso, asociaban a dioses y héroes. Frente a la constante y profunda inquietud del hombre, la quietud aparece como una cualidad divina. La quietud lograda durante la incubatio en lugares sagrados era un medio de acercarse a la divinidad.
2º) Aminias. Según Diógenes Laercio, el pitagórico Aminias enseñó a Parménides la quietud (hesyquía). Éste le quedó tan agradecido que mandó construir en su honor un santuario de héroe. Nada más sabemos de él. Pero el hecho de que Parménides tuviera que aprender de un forastero lo que, al parecer, más le importaba, sugiere que era un hombre descontento, insatisfecho con lo aprendido en su tradición.
3º) Poeta. La única obra de Parménides que conservamos es un poema incompleto. Su época era de tradición oral; casi nadie sabía leer y escribir y estas obras se concebían para ser recitadas o cantadas en voz alta. Parménides compuso su poema en hexámetros, el verso de Homero y Hesíodo. Kingsley describe las técnicas literarias que emplea para producir en quienes lo escuchan un efecto de encantamiento. “Era el poema de un iatromantis”.
En el proemio, un joven iniciado protegido por la divinidad (kuros) narra su viaje al inframundo antes de morir. Todos los personajes que encuentra son femeninos: mujeres, niñas, yeguas. Una diosa le da la bienvenida tomándole la mano derecha y le revela el camino de la Verdad.
¿Qué sentido tenía ese viaje iniciático? Según Kingsley, encontrar su vínculo con lo divino. Y para ello, el muchacho tenía que prepararse para la muerte antes de morir. El viaje a la noche significa “ignorancia en el sentido de “lo que se desconoce”. Y lo que le lleva a viajar es el “anhelo”, la pasión, el deseo. Las yeguas lo llevan “tan lejos como el anhelo alcanza”. Y viaja al inframundo porque en la oscuridad se encuentra la fuente de la luz.
4º) Héroe. Elea consideró a Parménides héroe y padre de la patria. Muchos años después de su muerte, Platón, en un viaje al sur de Italia, descubre el poema en un templo de la ciudad. Queda muy impresionado. Es el primero que nos da noticia de Parménides, en un diálogo que lo representa como un anciano que visita Atenas acompañado de un joven discípulo, Zenón. En esa obra, Sócrates y el mismo Platón aparecen como los auténticos herederos del filósofo.
Kingsley culpa a Platón de haber distorsionado y falseado a Parménides. Pero no explica en qué consiste esa “manipulación” ni cuál sería la correcta interpretación del poema, especialmente el “discurso del Ser”, la parte que mayor influencia ha tenido en la historia de la filosofía y que no comenta en el libro. Abundan las insinuaciones, más que argumentos, contra Platón, pero Kingsley ni las aclara ni las justifica. ¿En qué sentido es o no Platón heredero de Parménides ¿En qué consiste ese “abismo” que, según él, los separa? ¿Realmente falseó algo Platón o simplemente interpretó a Parménides de un modo que Kingsley juzga equivocado? Algunos comentaristas piensan que, para Kingsley, la historia de la filosofía se ha manipulado y tergiversado, que ha habido una especie de conspiración (no dicen de quiénes) para ocultar ese aspecto que podríamos llamar “chamánico” del primer filósofo griego. Esto es muy confuso. ¿Quiénes serían esos supuestos “conspiradores”, Platón, Aristóteles, sus discípulos? Los que solo recordaron de Parménides la abstracta teoría del Ser, base de la ontología occidental durante casi tres milenios, ¿”manipularon” o simplemente pensaron que en ella y no en el proemio, se hallaba el verdadero descubrimiento del filósofo? Si Parménides solo compuso “el poema de un iatromantis, ¿qué lo hizo diferente de los demás poetas y sacerdotes?
Kingsley no responde a estas preguntas. Solo afirma que Platón y Aristóteles “cumplieron su tarea y permitieron que desarrollásemos nuestra inteligencia en cierta dirección y explorar aspectos de nuestra realidad que desconocíamos”. Suponemos que se refiere a la razón y que esa parte olvidada sería la del “conocimiento mágico”. De acuerdo, pero entonces ¿no será que sus contemporáneos y herederos ya había dejado de creer en este; que habían comenzado a abandonar las cuevas y a desconfiar de los sueños?
“Pero ha llegado el momento de seguir adelante”, añade enigmáticamente Kingsley, sin indicarnos adónde.
3.- Veinticinco siglos después
Dos milenios y medio después de la muerte de Parménides, hacia 1940, Ortega recordaba así sus años de estudiante en Marburgo:
«…Con Nicolai Hartmann, con Paul Scheffer, con Heinz Heimsoeth he discutido sobre Kant y sobre Parménides –muchas veces, a media noche, en paseos sobre el camino nevado, que terminaban junto al paso a nivel, mientras cruzaba monstruoso el expreso de Berlín, cuyos faroles rojos ensangrentaban un momento la nieve intacta. «Veo aquella Alemania, todavía romántica; veo la buhardilla donde Hartmann en su juventud vivía; oigo que disputamos acaloradamente sobre Parménides; y luego (…) oigo que para aplacarme tañe su violoncello.»
Eso sucedía a principios del siglo XX. ¿Por qué discutían tanto sobre un filósofo desaparecido dos mil quinientos años antes?
3.1.- Los dos equipos mentales
Kingsley nos invitaba a imaginar a Parménides como un pionero en la exploración de la mente. El verso que encabeza este artículo evoca el formidable poder del pensamiento, capaz de hacernos presentes las cosas más remotas.
Ortega dice que el hombre dispone de dos equipos de actividades mentales:
“…uno, consiste en ver, oír, tocar, etcétera, lo que se llama percepciones de los sentidos. (…) Esas percepciones de los sentidos nos presentan las cosas todas que nos rodean, en el aprovechamiento y lucha con las cuales consiste primariamente nuestro vivir. Esas percepciones excitan la actividad de nuestro intelecto que las compara, distingue o identifica formando sobre ellas ideas claras, lo que llamamos conceptos, nociones, razones. Es el equipo intelectual.”
El otro es el que podemos llamar método visionario:
“Pero al lado de percepciones y conceptos o intelecciones, que tienen el carácter de habitualidad, de cotidianeidad, de normalidad, el hombre se encuentra con otras actividades mentales que, por el modo de producirse, por la ocasión o infrecuencia de su funcionamiento ofrecen el aspecto de excepcionalidad. Tales son los estados de embriaguez, de delirio de trance y exaltación, son, por lo pronto y ante todo, los sueños. Cuando el hombre se duerme y el mundo de cosas que le rodea acordado, desaparece ante él, he aquí que un mundo de cosas diferentes de aquellas se hace presente en forma no menos vívida que lo percibido en la vigilia. Dormido el hombre ve y toca seres extraños, monstruos que despierto nunca vio, figuras humanas o semihumanas dotadas de aspecto y poderes extraordinarios, asiste a escenas donde no rigen las leyes del mundo ordinario, surgen de pronto ante él –y esto ha sido de una importancia decisiva en la historia humana– surgen, o mejor, resurgen ante él sus muertos familiares que le aparecen resucitados o redivivos, que hablan con él, le dan consejos, le amenazan, le prometen. Como con los sueños, acontece con las visiones de la embriaguez, de la intoxicación por drogas, de los trances extáticos.”
Los dos equipos nos hacen presente dos géneros de realidad, “dos mundos distintos pero que, en principio, tienen igual derecho a ser reconocidos como reales. ¿Qué hará el hombre ante esa dualidad? ¿A cuál de esos equipos mentales otorgará mayor crédito? ¿De cuál se fiará? Y, paralelamente –¿cuál de esos dos mundos dispares le parecerá el decisivo, el más importante y auténtico, esto es, el más real?” Para nosotros, continúa, “el dilema está decidido. Creemos firmemente que son las percepciones claras y las claras ideas formadas sobre aquéllas por nuestro intelecto el único procedimiento seguro para reconocer la efectiva realidad, para orientarnos en ella y descubrirla. Dicho con otras palabras, nos hemos decidido por el método intelectual, por el pensamiento claro, racional o lógico.”
“Desde esta nuestra presente convicción descalificamos las pretendidas realidades que aparecen en los sueños, en las alucinaciones, en los trances y éxtasis, en el delirio y la embriaguez.”
Pero todo eso nos parece irreal, “no son cosas efectivas que se hacen presentes a nosotros en esos estados de excepción, sino meras creaciones subjetivas oriundas de otra potencia que el hombre posee, maravillosa pero equívoca e incontrolable a que se llama fantasía. En el sueño, en la embriaguez y en el delirio no se trata, pues, de cosas reales sino de figuraciones fantasmáticas o fantasmas. Frente al equipo intelectual, tenemos, pues, el equipo que podemos llamar fantastical –el pensamiento visionario o místico”.
El método intelectual es el más reciente. Fue descubierto hace dos mil quinientos años, periodo de tiempo muy breve si lo comparamos con el larguísimo transcurrido desde la aparición de nuestra especie: “… antes, durante decenas de miles de años la mentalidad primitiva o primigenia ignoraba que el hombre poseyese intelecto aunque lo ejercitaba, y usaba a toda hora de conceptos, y era lógico en su pensar (…) sin saberlo.”
“El hombre primitivo no consideraba su intelecto –puesto que ignoraba su existencia- como método para descubrirle la efectiva realidad, sino que creía, opuestamente, que es el pensamiento visionario quien nos revela la realidad más decisiva. Los primeros pedagogos y maestros del hombre han sido los sueños y los delirios. (…) Ese mundo extraño y extraordinario de las visiones oníricas, alcohólicas y orgiásticas le parecía la más profunda y efectiva realidad, donde residían los poderes decisivos que rigen el mundo de las cosas visibles y, sobre todo, los destinos de los seres humanos. Como ese mundo visionario aparecía sin comunicación controlable con el mundo habitual y cotidiano (…) se le presentaba con el carácter del misterio y, en cuanto tal, tenía ya todos los caracteres de lo que más tarde iba a llamarse lo divino. Ese misterio por lo extraño de sus formas y escenas producía horror, era tremendo, en el sentido más propio del vocablo, era el mysterium tremendum, pero, a la vez, atraía con su propia extrañeza al hombre, era fascinante, mysterium fascinans, y estos dos caracteres inseparables de horrorizar y fascinar son lo característico de lo santo en su verdadera acepción”. (…)
“Y lo mismo que una vez instaurado el método intelectual se escribieron libros y se crearon academias y universidades y laboratorios y técnicas refinadísimas para el empleo de las percepciones claras y la obtención de conceptos rigorosos o racionales, este hombre primigenio (…) creó técnicas visionarias y cultivó metódicamente el delirio.”

http://elmanifiesto.com/articulos.asp?idarticulo=4956

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miércoles, 28 de septiembre de 2016

La dependencia emocional en la pareja

Algunas personas tienen la inevitable necesidad de asegurar constantemente de alguna manera la relación con su pareja, y sienten además un intenso miedo a ser abandonadas. Solo el hecho de pensar en ello les provoca sufrimiento, ansiedad y fuerte malestar. Suelen hacer grandes esfuerzos para evitar un abandono real o imaginario, y tienen actitudes de sumisión hacia el otro. Necesitan confirmar permanentemente que la pareja les quiere y que no les va a dejar, porque les sobrevuela el miedo a que en algún momento dejen de ser importantes para ella y les abandone. La dependencia emocional suele venir siempre acompañada de baja autoestima, necesidad de preguntar la opinión a gente externa, problemas para tomar decisiones incluso sencillas e inseguridad. 

Una característica curiosa es que estas personas en ocasiones no es que estén realmente enamoradas, sino que han escogido a alguien para no estar solas, y más que amor genuino tienen pánico al abandono. Muchas veces no establecen un vínculo real y libre con la otra persona, sino que han escogido a alguien en quien apoyarse y de quien depender, alguien a quien consideran más "adulto" o maduro, o alguien que puede ayudarles a estar en el mundo sin sentirse solos. Y en estas ocasiones, no se está ofreciendo amor real al otro, sino sumisión y dependencia. En lugar de la alegría, el cariño y la calma propias del amor real, predomina en ellas el sentimiento de miedo, el desasosiego, el estar atento al otro para complacerle, o hacer cosas para evitar que se vaya. En lugar de la libertad de ser uno mismo y de la seguridad de que el otro les ama y por eso están juntos, estas personas pasan mucho tiempo notándose atadas a la relación, inseguras de ella, y llegan fácilmente a perder el contacto con ellas mismas y sus necesidades para decidir casi todo en función del otro. 

Si queremos encontrar los orígenes de la dependencia, lo habitual en terapia es encontrarlo en la infancia. Muchas de estas personas no pueden quererse ni sentirse seguras porque no se han sentido incondicionalmente queridas y valoradas como necesitaron por sus padres o cuidadores/as. No se han sentido valorados como personas, "VISTOS" por sus padres ("vistos" en este contexto significa que fueron mirados por sus papás, que han sido confirmados, queridos y valorados tal y como son solo por existir, sin exigirles nada a cambio, el mensaje sería: "eres valioso/a y te amamos  tal y como eres, solo por estar aquí."). Pudo haber tenido padres ausentes física o emocionalmente, o sobreprotectores e inseguros, o ambivalentes (a veces les valoraban y a veces no, o les valoraban solo si se comportaban de una manera determinada), o depresivos, o inmersos en sus propios traumas o asuntos, con lo que no estaban afectivamente disponibles para ofrecer al niño/a lo que necesitó en ese momento. Si hubo carencias en este sentido, puede quedar una necesidad durante toda la vida de que los demás (la pareja en especial) les VEA, les confirme, les de la seguridad de que son valiosos y nunca los dejarán solos/as. El problema es que por mucha confirmación externa que reciban, no parecen llegar a sentirse completamente seguros/as ni independientes. En ocasiones, de hecho, con su pareja, estas personas recuerdan mucho a un niño o niña buscando la mirada, la aprobación y la atención de sus padres. Tal es la etapa que están reviviendo, y que en su inconsciente necesitan sanar y superar.

En un correcto desarrollo, los logros del hijo/a han sido reconocidos, generan alegría, los padres les van permitiendo adquirir autonomía y crecer mientras les validan tal y como son. Y al ver reflejado en sus padres que le ven capaz, válido/a y autónomo, interioriza esa seguridad y validación, interioriza mentalmente a esos padres que le sostienen y alientan ahora y lo harán en un futuro, aprendiendo a estar solo/a y a buscar la validación de sus emociones, pensamientos y actos dentro de sí y no en los demás. En las personas dependientes hubo carencias en algún momento de esas etapas, de manera que ellas continúan de adultas buscando la confirmación, la mirada afectuosa y de afirmación de sus padres en la pareja. Buscan sin descanso sentir aquello de "eres valioso/a y te amamos  tal y como eres, solo por estar aquí", y lo buscan fuera. Las personas seguras de si mismas han interiorizado estos cálidos y potentes mensajes, y los llevan dentro, se lo confirme o no se lo confirme constantemente el mundo exterior. 

Es un problema relativamente frecuente, y a través de una buena relación terapéutica y del uso de técnicas adaptadas para cada caso, es posible solucionar este problema fortaleciendo el YO de la persona, sanando y cerrando la etapa pasada donde se creó el conflicto,  para que la persona pueda encontrar la autoafirmación en si misma y ya no fuera ni en sus padres interiorizados. Así la dependencia desaparece definitivamente y con ella el miedo, la inseguridad personal y las relaciones de pareja basadas en el miedo a ser abandonadas y en la búsqueda constante de validación de la otra persona.



Marta Rodríguez Álvarez
Centro ALECÉS
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Tlf. 633 421 884
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